¿Cómo elegir el mejor hidratante?

Una piel normal consta en su capa más externa, la epidermis, de una barrera compuesta por células (corneocitos) y grasas (ceramidas, ácidos grasos y colesterol). Esta barrera ayuda a que agresores externos no ingresen dentro de la piel y a mantener un nivel óptimo de agua, manteniéndose hidratada. Existen otros compuestos que se denominan Factor de Hidratación Natural, compuestos por aminoácidos, urea, entre otros compuestos. Estos ayudan a captar el agua del medio ambiente, potenciando la hidratación de la piel. La piel también consta con un pH ácido, entre 4,5 a 5,9, este ayuda a mantener una flora bacteriana normal en la superficie de la piel y a mantener sus funciones correctamente. Es relevante que los lípidos de la piel se encuentren en cantidad y condición normales para impedir que el agua se evapore en grandes cantidades por la piel, mantener un óptimo nivel de Factor de Hidratación Natural para captar el agua del medio ambiente, y por último, mantener un pH normal de la piel, alrededor de 5,5, para conservar intactas las funciones fisiológicas de la misma.

En una piel seca, existen alteraciones a nivel de la barrera epidérmica, alterándose los niveles de lípidos, los componentes y niveles del Factor de Hidratación Natural, e incluso el pH. Esto hace que la piel este reseca, tensa, con sensación de picor constante e incluso, la vuelve más propensa a ser dañada por agentes externos nocivos. La mejor forma para corregir una piel seca, no es solo generar un efecto “oclusivo” sobre ella, sino que aportando los componentes que se encuentran alterados como una correcta proporción de lípidos epidérmicos, componentes del factor de hidratación natural, activos que ayuden a disminuir el prurito y brindar mayor emoliencia a la piel; todo esto, con un pH similar al de la piel para conservar todas sus funciones intactas.

Se pueden hacer distintas clasificaciones de los hidratantes de acuerdo a su forma de uso, lugar de uso, ingredientes, entre otros. A continuación, se puede ver una forma fácil y práctica de poder categorizarlos y así poder escoger el más adecuado para cada tipo de piel:

 


EMOLIENTES
Características: Usados típicamente para pieles “normales”, dejan la sensación de una piel suave. Su principal función es la de mantener las condiciones normales de una piel sana, no han sido diseñados para reparar una piel dañada ni para ejercer efectos a largo plazo sobre la piel.
Ingredientes Comunes: Derivados lipídicos y de aceites (precursores) como ácido láurico, ácido linoleico, ácido oléico, ácido estéarico, cetearyl alcohol, entre otros.
Observaciones: Suelen ser rotulados como lociones o hidratantes de cuerpo, el gran objetivo es el de entregar fragancias y suavidad a la piel más que reales efectos hidratantes en la piel.


HUMECTANTES
Características: 
Adecuados para el uso en pieles “normales”, de uso diario, que ayudan a mantener las condiciones normales de la piel y a mejorar la hidratación.
Ingredientes Comunes: FHN reconstituido, glicerina, sorbitol, urea, lactato de sodio, ácido láctico, carnitina, PCA sódico, arginina, serina, alanina, histidina, citrulina, manitol, etc.
Observaciones: Proveen efectos hidratantes a la piel atrayendo y uniendo el agua del medio ambiente y de la epidermis más profunda. Son de absorción rápida, especialmente en comparación con los oclusivos, por lo que mejoran la sensación sobre la piel.


OCLUSIVOS
Características:
 Usados típicamente en piel dañada y/o seca, suelen ser ungüentos, cremas, lociones o emulsiones w/o. Generan una barrera oclusiva que reduce la pérdida de agua por la piel (transepidérmica) y la protege de agentes externos.
Ingredientes Comunes: Aceites minerales, lípidos precursores, beewax (cera de abejas), lanolina, parafina, petrolatum, siliconas, aceite de oliva, aceite de jojoba, etc.
Observaciones: Suelen ser menos agradables sobre la piel debido a la naturaleza oclusiva de los mismos. Son buenos en mejorar el aspecto descamado de las pieles. No suelen tener efectos reconstituyentes de los componentes de la piel.


TERAPÉUTICOS
Características: 
Son formulaciones para tratar xerosis (enfermedades que cursan con piel seca) y condiciones de la piel con componentes xeróticos. Su diseño contempla un balance de componentes oclusivos para mejorar de manera rápida el efecto barrera, emolientes para mayor suavidad; humectantes para aumentar la captación de agua por parte de la piel y lípidos finales para ayudar a reconstituir la barrera epidérmica. El tipo de humectante, de oclusivo y de lípidos finales dependerá del tipo de piel a tratar. Poseen un pH similar al de la piel, alrededor de 5,5 para preservar las funciones de la misma.
Ingredientes Comunes: Emolientes, oclusivos, humectantes (FHN reconstituido), lípidos finales epidérmicos como ceramidas, ácidos grasos, colesterol.
Observaciones: Son hidratantes muy bien constituidos debido al balance que logran entre los distintos componentes. Ayudan no solo a hidratar la piel, sino que también a reconstituir la barrera epidérmica que suele estar muy alterada en distintas condiciones de la piel. Por otro lado, ayuda a mantener y preservar las funciones fisiológicas de la piel, lo que promueve una hidratación y recuperación mejor.


 

Bibliografía: apjai.digitaljournals.org / www.cutis.com

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